martes, 9 de febrero de 2010

Vuelven las palmas al Reino de León

Tal y como ocurría en el encuentro de ida, disputado en Tajonar, Cultural Leonesa y Atlético Osasuna regalaron a los espectadores un partido entretenido y prolífico en el apartado goleador. En unos primeros 45 minutos intensos, los rojillos igualaron el marcador en dos ocasiones, pero no pudieron evitar que la Cultural se fuera al descanso con ventaja ni que los puntos se quedaran, para gozo de la parroquia local, definitivamente en León.

Al disfrute de la grada contribuyó enormemente que ambos equipos jugaran sin portero, de tal manera que cada remate entre los tres palos se convirtió en gol y la disputa en una especie de más difícil todavía. No obstante, los tres tantos culturalistas no fueron cantadas, sino el resultado de jugadas bien trenzadas y culminadas con puntería. Los leoneses se desenvuelven sobre el césped con un 4-2-4 orientado fundamentalmente al balón largo y fue precisamente mediante dicho procedimiento como lograron abrir el marcador, tras un envío de Santi Santos hacia la frontal que Jito desvió en el camino de Omar, para que éste batiera a Zadal de fuerte disparo. Sin embargo, el segundo merece mención especial, puesto que partió de un rápido movimiento de balón en la medular que encontró la incorporación de Cerveró por banda derecha, quien centró con precisión al segundo palo para que la dejada con la cabeza de Omar fuera culminada magistralmente por Jito con un taconazo, de espaldas a la portería, al fondo de la mallas.

Los espectadores se lo pasaron bien durante la primera parte. Guantes fuera, los aplausos y los gritos de ánimo volvieron al Reino de León. Jito aumentó su leyenda y Santi Santos, luciendo el brazalete de capitán, actuó con la solvencia que el equipo necesita en la retaguardia, mandando y liderando como si fuera un veterano y no un recién llegado. Tras el descanso y con los cambios obligados de Omar y Chus Bravo, los hombres de Yosu Uribe carecieron de la claridad de ideas para cerrar el partido y se centraron en mantener el resultado. El Osasuna intentó recuperar el terreno perdido, pero adoleció de la convicción necesaria para quebrantar la moral de una Cultural cada vez más segura de sus propias posibilidades. No hubo más tiros entre los tres palos y, por lo tanto, el marcador permaneció invariable hasta el pitido final.

Con los 3 del domingo, la cultu suma ya 10 puntos sobre 15 posibles en los 5 primeros partidos correspondientes a la segunda vuelta, con lo que se coloca por encima de 6 equipos en la clasificación y con 3 puntos de ventaja sobre los puestos de descenso. Más allá de la frialdad de los números, queda la sensación de que equipo y afición están recuperando la autoestima y el temporal parece remitir, aunque las próximas jornadas, ante rivales directos, se antojan decisivas de cara a la suerte final de la temporada. Tratándose de la Cultural, el desenlace sigue siendo todo un misterio.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Santi Santos devuelve la ilusión a los culturalistas

Ha sido de una manera un tanto dramática y precipitada, al filo del plazo límite del mercado de fichajes, pero eso es lo de menos. Las circunstancias del fútbol, siempre caprichosas, han propiciado el regreso a la Cultural Leonesa de un jugador conocido y querido por los aficionados: Santi Santos. El futbolista de La Virgen del Camino vuelve a casa gracias a la salida de Juanjo Pereira, a quien el Albacete Balompié tentó con una oferta que le hizo perder el sueño y las ganas de continuar en León. El de Onteniente tratará ahora de hacerse un nombre en la categoría de plata del fútbol español, algo que no consiguió Santi Santos en el Cartagena, camiseta con la que no tuvo ocasión de mostrar sus cualidades.

De no haber encontrado un sustituto adecuado, la espantada de Pereira podría haber supuesto un grave revés para la Cultural, por ser éste el defensor más en forma del equipo. Quizás lo sea, aunque no sabemos la opinión de Uribe al respecto. Lo que sí sabemos (o intuimos, a través de la prensa y los foros de internet) es que la afición culturalista está encantada con el trueque, puesto que regresa un jugador de esos considerados de la casa, comprometido con el club y con el que se consiguieron grandes resultados la pasada campaña. Hoy entrenó por primera vez con sus nuevos compañeros y parece muy probable que disfrute de minutos el próximo domingo frente al Osasuna. Conseguir el apoyo unánime de los culturalistas es harto difícil y eso, indudablemente, lo ha conseguido Santi ya antes de saltar al campo.

Ahora sólo resta lo más complicado para él: dejar de ser el recuerdo de un temporada exitosa pero ya pasada y convertirse en un elemento valioso de la actual plantilla; alcanzar el nivel de forma adecuado cuando se ha pasado medio año sin jugar; mostrar la misma seguridad y contundecia que se le presupone estando rodeado de defensas dubitativos; asumir con serenidad el papel de revulsivo en un equipo que intenta escapar de las posiciones de descenso...

Aunque los fichajes de invierno no gocen de una gran reputación, la afición leonesa soñará hoy con que la incorporación de Santi Santos obre en la Cultural Leonesa la misma metamorfosis que provocó en el Barcelona Edgar Davids. El pequeño mediocentro holandés llegó en Diciembre al hundido equipo de Rijkaard y lo abandonó, al verano siguiente, tras lograr un inesperado subcampeonato y muchas victorias por el camino. Puede que, esta vez, llevándole la contraria al dicho, la segunda parte sea buena. ¿Se lo imaginan?

domingo, 31 de enero de 2010

Omar y Roskam salen del banquillo para doblegar al Alavés

El partido no acababa de decantarse para ningún equipo, con las defensas superando a los ataques, cuando Yosu Uribe buscó un revulsivo en el banquillo. Y lo encontró; por partida doble, además. La grada volvió a corear su nombre, pero no fue Chema decisivo en esta ocasión, sino un jugador sorprendente, extremadamente joven para lo que se estila en la categoría y salido de la clandestinidad de la Tercera División: Omar. El chaval entró al campo con mayor decisión de lo que lo hizo en su debut y mostrando las mismas cualidades que ya entonces despertaron el interés de los aficionados. Sin su aparición, es posible que el Deportivo Alavés se hubiera llevado un punto de León, pero Omar desequilibró el encuentro a la velocidad de la luz.


En una de sus primeras intervenciones, sufrió una dura entrada a ras de césped que le costaría la expulsión al lateral izquierdo vitoriano. El colegiado, doble del célebre sueco Anders Frisk, no lo dudó. Minutos después, con la Cultural volcada, fue Omar quien colocó un pase medido por encima de los defensores visitantes para que, entrando desde atrás, Mateo Roskam colocara el balón en el fondo de las mallas. El delantero croata, que había entrado en sustitución de Chus Bravo, no pudo mejorar su actuación debido a una lesión producida instantes después en un choque con un rival y que, completados los tres cambios reglamentarios, devolvió la igualdad numérica al rectángulo de juego. El Alavés, sin embargo, no puedo igualar el tanteador y apenas inquietó la portería defendida por Saizar.

Antes de los cambios, durante la primera mitad, los locales ya parecían tener una idea de cómo explotar la delicada situación en la que llegaba el equipo vasco a León y su imperiosa necesidad de conseguir la victoria para acercarse a los puestos de play off. La cultu buscó balones largos a la espalda de la defensa alavesa y derrochó esfuerzo a la hora de defender su portería. Nadie controlaba el balón, aunque el conjunto blanquiazul estuvo a punto de adelantarse en los primeros minutos, tras un remate que golpeó en el larguero de Saizar y una buena cabalgada de Óscar Rico, a quien le faltó puntería para definir. La Cultural, aparte de esas dos acciones, no pasaba agobios y vio en la defensa adelantada de su rival una puerta abierta para llegar hasta las inmediaciones de Montero. En uno de esos balones largos, Alberto Suárez se quedó solo ante el guardameta del Alavés, pero su disparo a romper careció de la colocación necesaria para encontrar el gol.


La Cultural se había mostrado seria y aplicada en la primera parte y había aumentado su confianza con el paso de los minutos, hasta anular por completo a su rival. Durante el descanso, lamentando la sanción de Jito, una pregunta era formulada por los aficionados: ¿quién puede meter un gol esta tarde? La respuesta, inesperadamente, estaba en el banquillo.